Krishna estaba muy deleitado con toda la situación, pero despues al ver la intranquilidad de las Gopis se dirigio a Gopeshvara y le dijo: “Mi querida Gopi, tengo una tarea muy importante para ti. Tu serás la protectora del Rasa Lila. Por favor ponte en la entrada del lugar y cuida muy bien que nadie entre a la arena de danza.”
“Todo aquel que venga con una actitud orgullosa, egoísta, con el deseo de ser el centro o de disfrute no podrá entrar. Solo mis devotos puros, cuyo único deseo es servirme, podrán entrar.
Debido a la pureza de tu corazón te será posible reconocer quien puede entrar a la danza del Rasa.“