Una vez Prahlada le dijo a sus amigos: “Mis queridos amigos, gracias a mi maestro espiritual Narada Muni es que estoy con vida. Cuando me encontraba en el vientre de mi madre Kayadu, el rey Indra y otros semidioses, pensando que yo seria otra demonio como mi padre, quisieron matarme. Narada les dijo que yo seria un devoto de Krishna, que no deberian temer. Al escuchar los concejos de Narada, los semidioses ofrecieron respetos a mi madre y regresaron a sus planetas celestiales.”