La
ardilla sorprendida le dice:
- ¿Tu no eres una nuez? ¿No eres la media nuez con
la que me ilusioné?
La tortuga entre estornudo y estornudo le contestó:
Ni una, ni media, ¡Soy una Tortuga! Dime qué estás
queriendo hacer conmigo
¿A dónde me llevas?
Achísss!!!
Ardilla – Pensando que eras media nuez te llevaba a mi madriguera,
pero ahora que te observo no eres lo que yo pensaba, así
que perdón por las molestias causadas y me voy de una disparada...!!
La ardilla salió corriendo asustada y subió
a un árbol donde se escondió
por largo rato.