Hanuman cayó al suelo, y ahí  quedó tendido.  Su padre Vayu, que andaba volando por la tierra, tuvo el presentimiento de que Hanuman estaba en peligro, entonces, rápidamente, Vayu,  volvió al valle de flores y encontró a su pequeño hijo tendido en el suelo con los ojos cerrados.

Vayu encontro a su hijo en el valle de las flores

¿Quién le hizo esto a mi hijo?, -gritó desesperado hacia el cielo- esperando encontrar alguna respuesta. El semidios del viento estaba furioso y lanzó fuertes vientos y tormentas alrededor del mundo, hasta que de pronto, un día  el aire se detuvo. ¡Yo haré que el aire se detenga, y deje de correr en todas partes, hasta que mi pequeño Hanuman respire  otra vez!, -dijo Vayu-.

Indra mirando a los seres morir

Eso era realmente grave  para todo el mundo.  Las, plantas, los animales y la gente, rápidamente empezaron a sentirse muy débiles, se desmayaban y morían, porque no tenían aire para respirar.  Cuando Indra, el semidios de los truenos y relámpagos vio todo lo que le estaba sucediendo al mundo, se sintió muy triste.
La ira es algo terrible -dijo-  Nada de esto hubiera pasado si yo no me hubiera molestado.  Debo pedirle a Vayu que me perdone.