Mientras tanto, el príncipe Rama, ya había regresado a casa y andaba buscando a su querida esposa Sita.

¿A dónde habrá ido? -pensaba Rama, mientras la buscaba por el bosque. Hanuman y Sugriva encontraron al príncipe dando vueltas por el bosque llamando a Sita. ¡Sita! ¡Sita! -llamaba Rama- ¿Quién es Sita? -preguntó Hanuman- Sita es mi esposa, la princesa, -dijo Rama- Ella ha desaparecido. Así veo, -dijo Hanuman- Tal vez estas joyas le pertenezcan a ella. ¡Estas joyas son de Sita!, -respondió Rama- ¿Dónde está ella? y ¿Quiénes son ustedes? Yo soy Hanuman y él es el Rey Sugriva. Nosotros te ayudaremos a encontrarla. Gracias -dijo Rama- Por favor tenemos que encontrarla.

Hanuman le entrego a Rama las joyas de Sita

HANUMAN VA EN BUSCA DE SITA

Hanuman voló hacia el sur. Él sabía que Sita había sido llevada a la ciudad de Lanka por el demonio Ravana. Entonces, Hanuman creció y se volvió grande y fuerte y de un solo gran brinco empezó a volar entre las nubes hacia la ciudad en la isla.

Mientras volaba sobre el océano, su sombra fue vista por un terrible monstruo marino. ¡Grrrr! -dijo el monstruo- ¡Estoy muy hambriento y quiero comerte! Entonces el horrible monstruo abrió su boca y se tragó a Hanuman entero. ¡Oh! ¡Oh! -pensaba Hanuman- mientras resbalaba por la garganta del horrible monstruo-.

Hanuman volando hacia la isla de Lanka