Al caer la noche, Shiva finalmente escucho como Krishna empezó a tocar su flauta bajo el árbol del Vamsivata, y en ese momento salió corriendo tan rapido como el pudo junto a las otras gopis.
Cuando el señor Shiva llego con su nueva forma femenina a la entrada de la danza del rasa, Sri Krishna se sintio muy feliz de ver a esta nueva Gopi.