Al entrar a las aguas, el señor Shiva estaba absorto cantando: “Krishna, Krishna, Krishna...“ En su meditación Mahadeva se olvido del tiempo, se olvido de si mismo, hasta que en un momento se dio cuenta que ya no era igual y al salir del agua vio que había tomado una forma femenina. El no podia entenderlo. Ahora era una Gopi.
Shiva estaba tan felíz, que difícilmente podía esperar a que llegara la noche.