Shiva dejo de comer y de dormir y lloro tanto, que con el tiempo Vrinda Devi sintió compasión por él. Pensando como seria posible para él entrar a la danza del rasa se le acerco y le dijo...

“¡Escúchame bien, oh, Mahadeva! Solo por la ben- dición de Vraja te será posible entrar a la danza del Rasa. Por eso ve y bañate en las aguas de lago Mana- sarovar, el cual satisface todos los deseos. Ve allí y con toda humildad ora para que se te permita entrar a la danza del rasa.”

Con gran alegría recibió Shiva las instrucciones de Vrinda devi, y tal como ella le dijo, se fue lo mas rápido posible a sumergirse en las sagradas aguas.