Entonces el Señor se sentó
en la serpiente; todos pensaron Nimai ha cometido un error fatal.
Pero la serpiente no pico ni asusto a Nimai; por el contrario el hizo
una almohada de su enrollado cuerpo. Él descanso un momento,
y luego la serpiente se marcho; tales pasatiempos maravillosos el Señor
exhibió. La serpiente era Ananta, la sombrilla del Señor
Visnu; la que también le sirve de cama mientras descansa.